CAMINANDO CON JESÚS.

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.

Juan 11:5 [NVI]

3 Maneras De Aprender A Caminar Con Jesús En Una Relación Cercana.

1. Elige La Postura Antes Que El Rendimiento.

38 Mientras iba de camino con sus discípulos, Jesús entró en una aldea y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. 39 Tenía ella una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba lo que él decía. 

Lucas 10:38-39 [NVI]

8 Acérquense a Dios y él se acercará a ustedes.

Santiago 4:8 [NVI]

2 Tengo sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo podré presentarme ante Dios? 3 Mis lágrimas son mi pan de día y de noche, mientras me preguntan a todas horas,  “¿Dónde está tu Dios?” 4 Recuerdo esto y me deshago en llanto: yo solía ir con la multitud y la conducía a la casa de Dios. Entre voces de alegría y acciones de gracias hacíamos gran celebración.

Salmos 42:2-4 [NVI]

17 Dices: “Soy rico, me he enriquecido y no me hace falta nada”; pero no te das cuenta de cuán infeliz y miserable, pobre, ciego y desnudo eres tú.”

Apocalipsis 3:17 [NVI]

4 Jesús respondió, “Escrito está: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”   

Mateo 4:4 [NVI]

20 ¡Anda, pueblo mío, entra en tus habitaciones y cierra tus puertas tras de ti, escóndete por un momento, hasta que pase la ira!

Isaías 26:20 [NVI]

40 Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y dijo, “Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude!” 41 “Marta, Marta,” contestó el Señor, estás inquieta y preocupada por muchas cosas, 42 pero solo una es necesaria. María ha escogido la mejor y nadie se la quitará.”

Lucas 10:40-42 [NVI]

13 Los gobernantes, al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan, y al darse cuenta de que eran gente sin estudios ni preparación, quedaron asombrados y reconocieron que habían estado con Jesús. 

Hechos 4:13 [NVI]

2. Elige Acercarte A La Decepción.

1 Había un hombre enfermo llamado Lázaro, que era de Betania, el pueblo de María y su hermana Marta. 2 María era la misma que ungió con perfume al Señor y le secó los pies con sus cabellos. 3 Las dos hermanas mandaron a decirle a Jesús: “Señor, tu amigo querido está enfermo.”

Juan 11:1-3 [NVI]

20 Cuando Marta supo que Jesús llegaba, fue a su encuentro; pero María se quedó en la casa. 21 “Señor,” dijo Marta a Jesús, “si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. 22 Pero yo sé que aun ahora Dios te dará todo lo que le pidas.”

Juan 11:20-22 [NVI]

12 La desilusión constante te deja el corazón dañado, pero una buena y repentina ruptura puede transformar la vida. 

Proverbios 13:12 [MSG]

23 “Tu hermano resucitará,” le dijo Jesús. 24 “Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final,” respondió Marta. 25 Entonces Jesús dijo, Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; 26 y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?” 27 Marta dijo, “Sí, Señor; yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que había de venir al mundo.” 28 Dicho esto, Marta regresó a la casa y, llamando a su hermana María, le dijo en privado, “El Maestro está aquí y te llama.”

Juan 11:23-28 [NVI]

32 Cuando María llegó adonde estaba Jesús y lo vio, se arrojó a sus pies y dijo, “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.” 33 Al ver llorar a María y a los judíos que la habían acompañado, Jesús se turbó y se conmovió profundamente. 34 “¿Dónde lo han puesto?” preguntó. “Ven a verlo, Señor,” le respondieron. 35 Jesús lloró. 36 “¡Miren cuánto lo quería!” dijeron los judíos.

Juan 11:32-36 [NVI]

5 Los que con lágrimas siembran, con regocijo cosechan. 6 El que llorando esparce la semilla, cantando recoge sus gavillas.

Salmos 126:5-6 [NVI]

10 Comenzó a orar al Señor con gran angustia y a llorar desconsoladamente. 11 Entonces hizo esta promesa, “Señor de los Ejércitos, si te dignas mirar la desdicha de esta sierva tuya, y si en vez de olvidarme te acuerdas de mí y me concedes un hijo varón, yo te lo entregaré para toda su vida y nunca se le cortará el cabello.”...19 Al día siguiente madrugaron y, después de adorar al Señor, volvieron a su casa en Ramá. Luego Elcaná se unió a su esposa Ana, y el Señor se acordó de ella. 20 Ana concibió y a su debido tiempo dio a luz un hijo, al que le puso por nombre Samuel, pues dijo, “Al Señor se lo pedí.”

1 Samuel 1:10-11, 19-20 [NVI]

39 “Quiten la piedra,” ordenó Jesús. Marta, la hermana del difunto, objetó, “Señor, ya debe oler mal, pues lleva cuatro días allí.” 40 “¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios?” le contestó Jesús. 41 Entonces quitaron la piedra. Jesús, alzando la vista, dijo, “Padre, te doy gracias porque me has escuchado. 42 Ya sabía yo que siempre me escuchas, pero lo dije por la gente que está aquí presente, para que crean que tú me enviaste.” 43 Dicho esto, gritó con fuerza, “¡Lázaro, sal fuera!” 44 El muerto salió con vendas en las manos y en los pies, y el rostro cubierto con un sudario. “Quítenle las vendas y dejen que se vaya,” dijo Jesús.

Juan 11:39-44 [NVI]

3. Elige Pagar El Precio De Dejar Ir El Control.

1 Seis días antes de la Pascua llegó Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien Jesús había resucitado. 2 Allí se dio una cena en honor de Jesús. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban a la mesa con él. 3 María tomó entonces como medio litro de nardo puro, que era un perfume muy caro, y lo derramó sobre los pies de Jesús, secándoselos luego con sus cabellos. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.

Juan 12:1-3 [NVI]

4 Judas Iscariote, que era uno de sus discípulos y que más tarde lo traicionaría, objetó, 5 “¿Por qué no se vendió este perfume? Pudo haberse vendido por el salario de más de un año de trabajo y dárselo a los pobres.”

Juan 12:4-5 [NVI]

15 Porque para Dios nosotros somos el aroma de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden.    

2 Corintios 2:15 [NVI]

4 ¿Qué es el hombre para que en él pienses? ¿Qué es el hijo del hombre para que lo tomes en cuenta? 5 Lo hiciste poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. 6 Le diste dominio sobre la obra de tus manos; todo lo pusiste bajo sus pies…

Salmos 8:4-6 [NVI]

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